Hoy quiero compartir contigo una forma casera y sencilla de usar la aromaterapia en tu día a día: los sprays o brumas con aceites esenciales. Son fáciles de preparar, económicos y sorprendentemente útiles.
Lo que necesitas
Hazte con un vaporizador cómodo, preferiblemente opaco. Límpialo bien y deja que se seque totalmente.
- Alcohol: idealmente vegetal, pero vale alcohol de 96º o vodka. Ayuda a disolver el aceite esencial, hace que el aroma dure más y al evaporarse refresca la piel.
- Agua mineral o filtrada: nunca del grifo. Algunos aceites esenciales pueden favorecer que la piel absorba lo que les acompaña. Además, usar agua filtrada evita envases de plástico.
- Aceite esencial: el protagonista.
Spray de menta: tu aliado refrescante
Una vez que conozcas este truco no vas a querer pasar un verano sin él. Es fantástico para pulverizarte cuando el calor aprieta, especialmente en las piernas.
Mi truco favorito: llevarlo a la mesilla de noche y pulverizarlo hacia arriba por encima del cuerpo para que caiga como una lluvia de menta vaporizada. Esa sensación de frescor suele durar lo suficiente para dormirte sin agobios.
También es estupendo para llevar en el bolso durante los sofocos del climaterio, aplicándolo sobre cuello y escote. Y pulverizado en el coche antes de un viaje ayuda a reducir la sensación de mareo.
Dosificación: 40 gotas por cada 100 ml, hasta 60 si te gusta intenso. No usar en bebés. Evitar en los tres primeros meses de embarazo.
Árbol del té y citronela: contra los insectos
Cuando los peques se van de campamento, el spray de árbol del té es perfecto contra los piojos: se aplica como un agua de peinado, sobre pelo seco o mojado, especialmente en el cuero cabelludo.
También funciona para nuestros amigos perrunos: pulveriza sobre el lomo y la tripilla antes del paseo. Eso sí, nunca lo uses sobre gatos, ya que pueden intoxicarse.
Si quieres cubrir también mosquitos, combínalo con citronela.
Dosificación: sólo árbol del té, 35-40 gotas para 100 ml. Combinado antimosquitos: 35 de citronela y 15 de árbol del té.
Bruma de lavanda: calmando emociones
A veces los cambios de rutina tienen a la gente alterada y cuesta relajarse por la noche. Una bruma de lavanda francesa es una maravilla: vaporízala en la ropa de cama, en los pijamas, bajo la almohada…
Puedes combinarla con mandarina o naranja dulce para un toque cítrico y dulce. Aptas para adultos y niños de todas las edades.
Dosificación: lavanda sola, unas 40 gotas. Si mezclas con cítricos, no superes las 60 gotas en total para 100 ml.
Cómo se prepara
- Pon en el vaporizador limpio y seco 40-60 gotas de alcohol (unos 2-3 ml).
- Echa las gotas del aceite esencial sobre el alcohol.
- Agita enérgicamente hasta que esté totalmente mezclado.
- Rellena con agua mineral o filtrada y vuelve a agitar.
- ¡Listo! Si lo guardas mucho tiempo, que no le dé el sol, y agítalo antes de usar.
Es así de fácil. Si lo pruebas, cuéntame qué tal en la sección de contacto.

